SIN TRATAMIENTO

Sin tratamiento por Matías Kvesa | Entre el sonido y la literatura

Los cambios a veces no son progresivos. Como dagas afiladas que cortan de golpe un trozo de seda, en momentos aparecen precozmente cuando la realidad grita que la observen. Hoy mas que nunca veo como lo que estamos viviendo nos está cambiando de golpe.
En esta era moderna donde estamos hiperconectados y sobreinformados, con el desarrollo de la técnica a tope de nuestras capacidades, rodeados de objetos instalados por la sobreproducción y el consumismo, aislarnos y hacernos detener de forma tajante nos desafía ante nuestra realidad de finitud y vulnerabilidad que siempre tuvimos como especie, pero que nos olvidamos mientas perseguimos el crecimiento.

Corremos hasta el hartazgo, corremos hasta en nuestros pensamientos (le llamamos ansiedad), y también nos aceleramos dentro del confinamiento obligado, pensando que haremos cuando termine, como lo enfrentaremos, que nos deparará el porvenir. Hoy unas gotitas de saliva y el aire que nos hace vivir puede contagiarnos y separarnos, hasta que esto termine…¿Y si no termina pronto?

Más que nunca la naturaleza nos muestra que alterarla puede producir un colapso. La apropiación de parte de nuestra especie sobre otras para alimentación y «desarrollo» (Nuevamente el consumo) nos regaló un enemigo microscópico, quizá para poder concientizarnos y observar donde realmente debemos prestar atención.
Hoy no sirve la individualidad del desarrollo personal. Si la otra persona no está bien no hay beneficio. Hoy podemos ver que muchas cosas que consumimos no nos sirven para nada, sin embargo luchamos por conseguirlas, en una inmensa bola ciega, donde creemos que así funciona el sistema social. Ayudar y solidaridad ya no son meros eslogans y frases hechas, hoy son acciones, porque sin ellas nos podemos morir.

Sería muy bueno que estos golpes nos permitan cambiar, y que esos cambios se sostengan en el tiempo. Darnos cuenta que si en conjunto no podemos avanzar no tiene sentido. Queda en evidencia que el megaconsumo y la hipermega producción para saciarlo es un sinfín enrollador que nos aleja y separa. Si pudimos probar que cambiar comportamientos individuales en conjunto produce grandes cosas, entonces nosotros tenemos el poder de producir grandes cambios.

+ Otras publicaciones

2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *